La norma busca proteger el patrimonio inmaterial que suponen los nombres de las calles del municipio y reforzar la participación ciudadana
La comisión interdisciplinar culmina sus trabajos y traslada sus conclusiones al Consistorio
El Ayuntamiento de Puente Genil ha iniciado el periodo de consulta pública previa para la elaboración de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Toponimia, un paso imprescindible para dotar al municipio de un marco normativo estable, transparente y participativo en materia de denominación de calles, plazas, espacios y edificios públicos.
La futura ordenanza tiene su origen en la moción aprobada por el Pleno municipal el 22 de febrero de 2023, centrada en la conservación de la toponimia de calles, plazas y lugares históricos de Puente Genil. A partir de ese acuerdo plenario, se constituyó una comisión interdisciplinar de estudio que ha finalizado sus trabajos y ha entregado sus conclusiones al Ayuntamiento, sentando las bases del texto normativo.
El concejal delegado de Presidencia, Desarrollo Económico, Empleo y Patrimonio, Javier Villafranca, ha señalado que “esta ordenanza nace de la necesidad de proteger la toponimia histórica de Puente Genil como parte esencial de nuestro patrimonio cultural inmaterial y de garantizar que cualquier nueva denominación se realice con criterios objetivos, claros y respetuosos con nuestra identidad”. En este sentido, Villafranca ha subrayado que la norma también permitirá “corregir desequilibrios históricos en la nomenclatura urbana, avanzando hacia una representación más equilibrada de la diversidad social y cultural del municipio”.
Entre los objetivos principales del futuro texto se encuentran la regulación clara y transparente de los procedimientos de nominación, la fijación de criterios técnicos y estéticos para la rotulación que aporten coherencia al callejero, el fomento del conocimiento y la divulgación del patrimonio toponímico local y el refuerzo de la participación ciudadana en la toma de decisiones. “Queremos que las decisiones en esta materia cuenten con seguridad jurídica y se adopten desde el consenso, evitando improvisaciones y garantizando estabilidad normativa”, ha añadido el edil.
Desde el Ayuntamiento se considera que mantener el sistema actual, basado en acuerdos puntuales del Pleno o decisiones aisladas, resulta insuficiente para asegurar una adecuada protección del patrimonio toponímico. Asimismo, se descarta la opción de aprobar simples instrucciones internas sin rango normativo, al carecer de la fuerza jurídica necesaria. “La ordenanza es la herramienta más adecuada para ofrecer un marco general, estable y transparente, aplicable a todo el municipio”, ha recalcado Villafranca.
