Inauguran un busto en bronce del célebre cantaor, obra de José María Serrano Carriel, fruto de una iniciativa de la Asociación Amigos de Puente Genil y la familia del artista
El enclave, la esquina de calle Pósito con cuesta Vitas, conforma un espacio único que preserva la memoria
Puente Genil ya cuenta con un nuevo monumento que engrandece su patrimonio cultural: el busto dedicado a Juan García Ruiz, “Niño Hierro”, uno de los grandes referentes del flamenco del siglo XX. La escultura, ubicada en la confluencia entre la calle Angelita Martín Flores y la calle Pósito, ha sido realizada en bronce por el escultor andaluz José María Serrano Carriel y representa al artista en su etapa de mayor plenitud, con su característico sombrero y una expresión cercana y vivaz que invita a la complicidad del espectador.
La obra, promovida por la Asociación Amigos de Puente Genil y la familia del cantaor, se sitúa en un enclave de enorme simbolismo para el flamenco local. En este espacio confluyen la Casa Grande —vivienda natal y cuna de figuras como Fosforito o Los Apóstoles— y otros elementos patrimoniales como el busto de Miguel Romero, conformando un auténtico corredor de memoria artística.
El acto de inauguración, conducido por Juan Ortega Chacón, ha contado con la presencia del alcalde, Sergio Velasco; el presidente de la Asociación Amigos de Puente Genil, Álvaro de la Fuente; el escultor de la pieza, José M. Serrano Carriel; y Emilio García, nieto del homenajeado. También han asistido representantes institucionales y del ámbito flamenco, entre ellos el director de la Cátedra de Flamencología, David Pino; el concejal de Presidencia, Javier Villafranca; la edil de Cultura, María Delgado; el portavoz socialista, José Antonio Gómez, así como José Luis Borrego, impulsor de la iniciativa.
Durante el evento, Emilio García subrayó el compromiso de su familia con Puente Genil tras donar al Ayuntamiento el valioso legado que ha conservado durante cuatro décadas. Asimismo, entregó un azulejo elaborado por Javier Aguilar que acompaña al monumento y que recoge una frase del crítico Agustín Gómez dedicada al cantaor: «El terciopelo de su voz es una caricia inigualable para el oído».
El alcalde, Sergio Velasco, destacó que este homenaje “devuelve la esencia y la genialidad de un cantaor trascendental”, recordando además a Niño Hierro como un ejemplo del “amor a Puente Genil encarnado en su garganta”. La escultura incorpora, además, elementos singulares como la figura de Jesús Nazareno, de quien el artista era devoto, y la representación del cantaor firmando sobre el monolito, un gesto que —según explicó Serrano Carriel— simboliza su vínculo eterno con el pueblo.
Niño Hierro, nacido en Puente Genil en 1899 y fallecido en 1987, fue una figura clave en la evolución del flamenco y, junto a su hermano Manuel, impulsor de la renovación de la saeta cuartelera. Su huella permanece viva en la cultura pontanesa, que desde hoy encuentra en este monumento un nuevo testimonio de su talento y de su profunda conexión con la tradición local.
